Preguntas de afrontamiento: Qué hacer (y qué estás haciendo ya) cuando sientes que no puedes más
Hay días en los que el cansancio se acumula, los problemas parecen multiplicarse y la frase "no puedo más" deja de ser un pensamiento para convertirse en una sensación física en el pecho.
Cuando estás ahí, los consejos habituales sobre "pensar en positivo" o "ponerle ganas" suelen sentirse ajenos y poco útiles. Y con razón: intentar forzar el optimismo cuando estás agotado solo genera más frustración.
La Terapia Centrada en Soluciones nos ofrece un punto de partida muy distinto a través de las preguntas de afrontamiento. No se trata de fingir que todo está bien, sino de hacer una pausa para honrar algo brutalmente real: el hecho de que, con todo ese peso encima, sigues aquí.
Tu resiliencia no es un discurso, es un hecho
Cuando dices "ya no puedo", tu mente te está diciendo que te quedaste sin energía. Sin embargo, si lo miras bien, el simple hecho de que estés leyendo esto, de que te hayas levantado de la cama o de que hayas resuelto lo mínimo indispensable del día, demuestra que hay algo en ti que sigue funcionando.
Las preguntas de afrontamiento no buscan que te sientas feliz de inmediato. Buscan desenterrar las estrategias de supervivencia que estás usando de forma automática y darles el crédito que merecen.
Tres preguntas para rescatar tu fuerza en días difíciles
- "¿Cómo estoy logrando que no sea peor?" Esta pregunta parece contraintuitiva, pero es poderosísima. Si estás atravesando una semana pésima, en lugar de criticarte por lo que no hiciste, pregúntate: "Con todo el estrés que tengo, ¿qué hice hoy para evitar que la situación se saliera aún más de control?" Quizás decidiste no responder un correo con enojo, o te tomaste cinco minutos para respirar antes de continuar. Eso es contención activa.
- "¿Qué me ha funcionado en el pasado?" Esta no es la primera vez que sientes que llegaste a tu límite. Piensa en un momento anterior de tu vida donde sentías que no había salida. ¿Qué hiciste en ese momento para mantenerte a flote? ¿A quién le pediste ayuda? ¿Qué pequeño hábito te dio un poco de aire? Tu historia personal es una biblioteca de recursos a la que siempre puedes volver.
- "¿Cuál es el mínimo viable para hoy?" Cuando la energía está en un nivel mínimo, exigirte estar en tu mejor versión es injusto. Imagina una escala del 1 al 10 donde el 10 es un día perfecto. Si hoy te sientes en un 2, la pregunta no es cómo llegar al 8, sino: "¿Qué es lo más pequeño que puedo hacer hoy para asegurarme de no bajar a un 1?" A veces, ese paso mínimo es simplemente cenar algo sencillo, irte a dormir temprano o posponer una tarea no urgente.
Un experimento para mañana
Si mañana sientes que la presión vuelve a subir y el agotamiento te gana, no te exijas encontrar la solución a todos tus problemas.
En lugar de eso, hazte esta sola pregunta: "Con todo lo que llevo encima hoy, ¿cuál es la acción más pequeña que me va a cuidar en las próximas dos horas?" Hazla, dale valor a tu propio esfuerzo y recuerda que sostenerse en momentos difíciles ya es un triunfo inmenso.
Mónica Ivonne Romero López
Psicóloga con más de 20 años de experiencia, especialista en Terapia Familiar. Comprometida con brindarte un espacio seguro y un enfoque centrado en soluciones para tu bienestar emocional.
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